Café de Tenejapa
Historia y orgullo
El Café de Tenejapa es símbolo de identidad tzeltal. Cultivado en lo alto de las montañas de Chiapas, combina tradición, sabor único y orgullo comunitario en cada taza.
El Café de Tenejapa es símbolo de identidad tzeltal. Cultivado en lo alto de las montañas de Chiapas, combina tradición, sabor único y orgullo comunitario en cada taza.
En lo alto de las montañas de Chiapas, el Café de Tenejapa nace como herencia viva del pueblo tzeltal. Más que una bebida, es memoria y tradición, fruto de generaciones que aprendieron a cultivar dialogando con la naturaleza. Bajo la sombra de guamos y frutales crece un café que encierra aromas frescos, acidez brillante y sabores dulces con matices de miel, nueces y chocolate. Cada taza es relato de identidad, resistencia y orgullo comunitario.
Su historia se remonta a inicios del siglo XX, cuando familias indígenas de Tenejapa migraron a las fincas del Soconusco y trajeron consigo las primeras semillas de arábica. Con el reparto agrario de los años treinta, el café se expandió y se integró a la milpa y a la cosmovisión maya. Desde entonces, el cultivo se consolidó como motor de vida y vínculo social: en los fogones reúne a la familia, en las cosechas convoca a la comunidad y en las fiestas se comparte como símbolo de hospitalidad.
Hoy, el “Café de Tenejapa, Chiapas”, es el corazón económico del municipio. Producido de manera orgánica y artesanal, alcanza puntajes de especialidad reconocidos por la Specialty Coffee Association, lo que le ha abierto paso en mercados internacionales. Sin embargo, su mayor riqueza está en casa: en las familias que lo cultivan sin renunciar a su lengua, su traje tradicional ni su cosmovisión.
El perfil de taza del Café de Tenejapa, Chiapas, es en sus notas un verdadero poema sensorial. Su aroma fresco e intenso evoca flores, frutos rojos, miel y caramelo; su acidez viva y cítrica, limpia como agua de manantial, refleja la esencia de los cafés de altura. Un cuerpo sedoso y equilibrado acompaña sabores dulces con matices de chocolate, caramelo quemado, nueces, mantequilla y ligeras especias, culminando en un postgusto suave, persistente y casi eterno.
Los puntajes otorgados por la Specialty Coffee Association (SCA), evaluados en catas profesionales realizadas por cooperativas y organismos especializados como Ecosur o el CESMACH, alcanzan entre 83 y 87 puntos. Esto lo coloca dentro de la categoría de “Cafés de especialidad” y, al mismo tiempo, como “Café Orgánico Certificado”, sometido a estrictos controles que garantizan su calidad y la ausencia de residuos químicos.
Cada taza refleja no solo la altura y el clima de Tenejapa, sino también la mano de quienes lo cultivan y la historia cultural que lo respalda. Un café que es identidad, tradición y orgullo de Chiapas.